Que el Medievo ha dejado rastros perennes por todo el territorio español no constituye ninguna novedad. Un claro ejemplo de las maravillas medievales del arte árabe, judío y cristiano lo podemos encontrar en la ciudad de Toledo.
Conocida como “ciudad de las tres culturas”, esta ciudad situada en la margen derecha del Tajo conserva tras sus murallas un legado artístico y cultural en forma de iglesias, palacios, fortalezas, mezquitas y sinagogas. Esta gran diversidad de estilos artísticos convierte el casco antiguo de la capital manchega en un auténtico museo al aire libre, hecho que ha permitido su declaración como Patrimonio de la Humanidad.
También podremos disfrutar de su excelente gastronomía que cuenta con diversas especialidades basadas en productos de la caza, como la perdiz estofada, la codorniz a la toledana o el venado (ciervo) con setas y para los más golosos, su célebre mazapán.
Hagamos pues un recorrido por su historia a través de los monumentos y rincones más emblemáticos:
Alcázar

El Alcázar de Toledo es símbolo de l ciudad y testigo de algunos de los acontecimientos más destacados de la historia de España. Su época de mayor esplendor corresponde al reinado de Carlos I, cuando ilustres e importantes arquitectos trabajaron en este histórico edificio.
Actualmente se encuentra cerrado y en remodelación para acoger la nueva sede del Museo del Ejército. Contará con 8 salas históricas con fondos desde la antigüedad hasta el siglo XX, y 12 salas temáticas sobre sus diversas colecciones.
La Catedral de Toledo

Este grandioso monumento, quizá el edificio más representativo de la ciudad, fue construido entre 1226 y 1492.
Aunque la parte fundamental de la catedral es de estilo gótico, sin embargo diversos estilos de arte están representados en su decoración, participando e formas tan diversas como el renacentista del coro, el mozárabe de la capilla o el mudéjar de la antesala.
La sacristía constituye un auténtico museo en sí misma, albergando obras de tan célebres artistas como El Greco, Rubens, Zurvarán, Lucas Jordán, Vand Dick, Tristán, Goya... Aunque bien podría decirse que toda la catedral es un verdadero museo digno de admiración.
Sinagoga del Tránsito (Museo Sefardí)

Esta sinagoga, edificada en 1366 por Samuel Levi, perteneció a los hebreos hasta su expulsión por los Reyes Católicos, convirtiéndose así en templo cristiano. Sus muros están decorados por bellas grecas e inscripciones hebreas, así como con diversos motivos vegetales o mocárabes.
El museo alberga la historia judía de España y objetos de culto y tradición sefardita.
Monasterio de San Juan de los Reyes

Considerada la más bella iglesia de Toledo, fue mandada construir por los Reyes Católicos al maestro Juan Guas, para perpetuar la memoria de su victoria en la batalla de Toro. Una única y grandiosa nave con forma de cruz latina y cúpula estrellada forma el interior del monumento. Cabe destacar en la capilla mayor los 5 grandes escudos de los Reyes Católicos, realizados con exquisito cuidado y sostenidos por enormes águilas, así como el claustro de gran belleza y el retablo del altar mayor.
Puerta del Cambrón

Esta puerta renacentista de origen árabe es conocida también como Puerta de los Judíos ya que daba acceso al barrio de la judería toledana. Reconstruida en el siglo XVI se e añaden a los dos torreones primitivos otros dos, resultando así una nueva estructura de plata cuadrada y modelándose un pequeño patio en su interior. Alrededor de la puerta crecían unas zarzas llamadas "cambroneras", de ahí el nombre de "Cambrón".
Mezquita del Cristo de la Luz

Edificio del siglo X; cuatro columnas de mármol con capiteles visigodos sustentan 9 cúpulas de diversos estilos.
Cuenta la leyenda que cuando el caballo del Cid, llegando a este lugar, se arrodilló, fue descubierto un cristo que había sido sepultado por los cristianos para evitar la profanación de los musulmanes. La talla muestra la particularidad de tener los pies desviados de la posición general que corresponde a os crucifijos.
Sinagoga de Sta. María la Blanca

Santa María la Blanca, construida en el siglo XIII, perteneció a los judíos hasta 1405 que pasó a ser consagrada como iglesia cristiana y utilizada por éstos como refugio de penitencia para mujeres arrepentidas.
Su bella construcción refleja toda su rica historia; el interior, cinco naves separadas por 28 arcos de herradura sobre pilares de ladrillo pintados con cal, descubre antojadizos adornos, artesonado de alerce o altares platerescos.
Museo del Greco

Esta casa-museo no fue la auténtica residencia del El Greco. En la actualidad en el Museo del Greco se pueden observar numerosos cuadros de El Greco, destacando algunos como "Vista y plano de Toledo" o "El Apostolado", así como obras de otros autores contemporáneos al artista.


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