El oeste de Honshu abarca la denominada región de Kansai, cuyo centro es la importante ciudad de Osaka. Kioto también pertenece a Kansai pero como hemos podido ver en artículos anteriores, le hemos dedicado un apartado exclusivo e independiente a este.
En la ciudad de Nara convergen naturaleza, religión y arquitectura, y los viejos templos de madera evidencian su antigüedad. Aquí, los ricos panteones indios y chinos reinterpretados se contraponen a una ciudad llena de apacibles jardines de paseo, olor a incienso y pagodas con voladizos reflejadas en estanques verdes. Hiroshima, hoy una ciudad sorprendentemente agradable, el puerto internacional de Kobe y Osaka son los grandes centros metropolitanos del oeste de Honshu.
En la ciudad de Nara convergen naturaleza, religión y arquitectura, y los viejos templos de madera evidencian su antigüedad. Aquí, los ricos panteones indios y chinos reinterpretados se contraponen a una ciudad llena de apacibles jardines de paseo, olor a incienso y pagodas con voladizos reflejadas en estanques verdes. Hiroshima, hoy una ciudad sorprendentemente agradable, el puerto internacional de Kobe y Osaka son los grandes centros metropolitanos del oeste de Honshu.
Lugares de interés
Isla Miyajima
El emblema de esta joya de la costa de Sanyo es la imponente torii (puerta sintoísta) construida en el mar, que advierte que ésta es una isla sagrada. Aquí no hay maternidades ni cementerios ya que esta prohibido dar a luz o morir en Miyajima. Tampoco se permite talar arboles (la isla está cubierta por un bosque virgen con numerosas aves), y es un lugar donde los ciervos mansos se mueven a sus anchas.
Destacan los siguientes monumentos:
El emblema de esta joya de la costa de Sanyo es la imponente torii (puerta sintoísta) construida en el mar, que advierte que ésta es una isla sagrada. Aquí no hay maternidades ni cementerios ya que esta prohibido dar a luz o morir en Miyajima. Tampoco se permite talar arboles (la isla está cubierta por un bosque virgen con numerosas aves), y es un lugar donde los ciervos mansos se mueven a sus anchas.
Destacan los siguientes monumentos:
Hiroshima
Por desgracia Hiroshima no necesita presentación. Cada año, millones de visitantes acuden a la ciudad donde tantas personas fueron borradas del mapa en tan sólo un instante de destrucción apocalíptica.
Destacamos los siguientes lugares:
Nara
Fundada en 710 en la llanura de Yamato, Nara (conocida entonces como Heijo-kyo, es decir, ciudadela de la paz), se convirtió en una de las ciudades más esplendidas de Japón.
La capital, se transformó en la gran diócesis del budismo y en el lejano destino oriental de la Ruta de la Seda. Con sus colinas arboladas y sus templos ajardinados, la ciudad es todo un símbolo de tranquilidad. Destacamos las siguientes visitas:
Templo Kofuku-ji
Museo Nacional de Nara
Este complejo comprende un vasto pabellón de Buda, subtemplos, pabellones, pagodas y puertas de excepcional interés histórico y arquitectónico.

Templo Shin-Yakushi-ji
Templo Horyu.ji
Himeji
Castillo de Himeji:
Castillo de Himeji:
En lo alto de un promontorio, Himeji-jo (el más majestuoso de los doce castillos feudales que conserva Japón), domina la ciudad de Himeji.
Los japoneses lo llaman Shirashagi-jo, el castillo de la garceta blanca, debido al parecido que guardan los muros encalados que se estrechan a ambos lados de la torre con un ave emprendiendo el vuelo. El castillo ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Los japoneses lo llaman Shirashagi-jo, el castillo de la garceta blanca, debido al parecido que guardan los muros encalados que se estrechan a ambos lados de la torre con un ave emprendiendo el vuelo. El castillo ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.










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