Pero...¿es el caso de otros países? La respuesta como ya os podíais imaginar es no.
Solo hace falta echar la vista en estos momentos a países situados en el meridiano sur del mundo, donde en estos momentos gozan de unas excelentes temperaturas veraniegas.
Y es que, aunque es difícil para nosotros imaginarnos unas fechas así con calor y en pantalones cortos, más complejo resultará hacernos a la idea de una navidad en la que la celebración finalice con un buen baño en la playa, como es el caso de Brasil y sus playas de Copacabana e Ipanepa.
Los brasileños llaman a esta noche del 31 de diciembre Reveillon y todos los años se congregan multitud de personas vestidas de blanco en estas playas. Saltar por encima de un total de 7 olas (para tener buena suerte), lanzar flores al agua (pidiendo un deseo) y echar al mar barquitos cargados de flores y regalos son algunas de las costumbres que se repiten año tras año.
Muchas personas llegan incluso a considerar más importante esta fiesta que la de sus famosos carnavales.
Desde luego una cosa queda clara: ¿a quién no le gustaría empezar el año a ritmo de samba y con un buen chapuzón?
Imagen de Copacabana en NocheviejaPor otro lado, para contrastar el ferviente ritmo brasileño, podemos elegir como destino para pasar nuestra Nochevieja al país argentino, donde la tradición manda despedir el año con fuego.
Y es que en Argentina tienen por costumbre quemar los muñecos de madera, tela y papel al más puro estilo de las fallas valencianas.
Si por el contrario, estáis más interesados en comenzar el Año Nuevo de una forma más mística, debéis acercaros a los países de la filosofía oriental; hablamos, claro esta, de China y Japón.
En Japón las celebraciones de Nochevieja duran nada más y nada menos que 15 días. Y las campanadas son… ¡108!
Si, no os habeis equivocado al leer. Estas 108 campanadas simbolizan los valores negativos humanos que todos llevamos sobre nuestros hombros y con cada campanada, los japoneses creen borrar cada uno de esos valores.
También tienen por costumbre acudir al templo budista a pedir por el Año Nuevo antes de acudir a la ronda de visitas y la comida tradicional de ese día.
Por el contrario, el Año Nuevo en China comienza en febrero (la fecha la marca el calendario lunar) y esta festividad suele durar 9 días.
En las calles suele haber bailes de dragones e infinidad de fuegos artificiales y petardos para alejar a los malos espíritus.

Si decidimos pasar el Año Nuevo en la India, tendremos en cambio que acudir entre octubre y noviembre, donde suele durar 5 días.
Aunque cada región lo celebra a su manera, en todas partes la luz juega un papel esencial: infinidad de lamparitas de aceite decoran casas, templos y jardines, simbolizando la victoria del bien sobre el mal y mostrando el agradecimiento de la gente por todo lo bueno que hay en sus vidas. Los fuegos artificiales y los petardos también son habituales en esta celebración.
En Europa, aunque la forma de darle la bienvenida al año en similar en muchos casos, cierta costumbres suelen variar.
Por ejemplo, en Italia, la tradición marca comerse en la cena un buen plato de lentejas y en lugares como Napoles o Roma, es habitual lanzar los trastos viejos por la ventana.
También en Dinamarca tienen por costumbre lanzar cosas aunque en este caso platos viejos.
Ahora la cuestión es... ¿Donde elegiréis pasar la Nochevieja?

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