Desde "Destinos Inolvidables" os hablaré a continuación de algunos de los lugares que visité y que más me agradaron. Comenzaremos hablando de su capital.
ÁMSTERDAM
Ámsterdam es para muchos viajeros la capital más atractiva del norte de Europa por unos motivos incuestionables: su oferta cultural y lúdica, envuelta por una atmósfera de suprema tolerancia y libertad, y la belleza de su centro urbano.
Se le conoce como la Venecia del Norte, por el gran número de canales que la surcan (más de mil).
Os aconsejo dar una vueltilla en barca por alguno de ellos (no sale muy caro).
En Ámsterdam tienen sede además algunos de los mejores museos de Europa, con colecciones permanentes de Rembrandt o Van Gogh con galerías que programan a menudo las exposiciones más vanguardistas.
Es por ello por lo que os recomiendo también encarecidamente que visitéis por lo menos el Rijksmuseum y el Museo de Van Gogh.
- Rijksmuseum: Es el mayor museo del país y una de las mejores pinacotecas del mundo. Reúne colecciones sobre todo de pintura holandesa de los siglos XV a XIX, con las principales obras del Siglo de Oro. Eso si, os tomará un tiempo verlo por completo ya que guarda una grandísima colección de obras.
- Museo Van Gogh: Otro excelente museo, que contiene cerca de 200 de los cuadros y 500 dibujos del inmortal pintor y de las propias obras de su colección de arte, todo ello reunido por su hermano Theo.
Vista del Museo Rijksmuseum
Si lo vuestro no son los museos y preferís recorrer más sus calles y monumentos, os invito a que vayais hasta la Plaza Dam.
Allí se encuentra el corazón y el lugar de nacimiento de Ámsterdam. Con el paso de los años se han ido erigiendo varios monumentos importantes en ella: el Palacio Real, el Monumento Nacional y la Iglesia Nueva.
Cerca de esta plaza encontraréis uno de las calles más famosas de esta ciudad: el Barrio Rojo.
Está definido por dos calles y en el medio un canal atravesado por puentecitos donde se apostan los dealers de drogas. Ambas están flanqueadas por decenas de escaparates iluminados por rojos neones donde se anuncian las prostitutas. Además podéis encontrar numerosas tiendas variadas: sex-shops, museos extraños (como el de la marihuana) y los clásicos coffeshops, que podéis localizar en cualquier parte de la ciudad, no solo en esta zona (si entráis y queréis degustar algo, os sugiero el pastel de marihuana que es bastante suave).
Tampoco os asustéis por la peligrosidad de la zona. Lo cierto es que es bastante tranquila para lo que yo esperaba tropezar cuando llegué allí. La masiva afluencia de público (sobre todo extranjero) le resta de cualquier tipo de riesgo y sino fuera por sus llamativos escaparates, podría pasar por una zona más de la ciudad.
Por último, os sugiero que visitéis el barrio judío o la casa de Anna Frank (es un clásico).
Esta última, es uno de los lugares más famosos de esta ciudad aunque personalmente no se si merece mucho la pena su visita, no solo por sus colas interminables sino también por el precio elevado que hay que pagar por entrar.
El escondite ha quedado y se ha reconstruido fielmente como testimonio de la barbarie a la que puede llegar el ser humano y se supone, con el deseo de que nunca más vuelva a ocurrir.
Estatua en honor a Anna FrankOtro apunte más: si algún día os acercáis a esta ciudad, os recomiendo dejar el coche aparcado. Los medios básicos de desplazamiento son los tranvías y las bicicletas (que tenéis para coger en casi todas partes).



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