Arropado por centenares de templos y jardines, Kioto fue la capital del país entre 794 y 1868, y aún en la actualidad actúa como capital cultural de Japón.
Kioto limita con las montañas al oeste, al norte y al este. Muchos de los mejores monumentos y jardines se hallan en las estribaciones de las mismas, como sucede con el distrito de las Higashiyama (montañas Orientales), al este del río Kamo.
Sólo después de recorrer los callejones y sus viejas tiendas y casas, de explorar los templos y de merodear por los barrios de la periferia es posible palpar la riqueza cultural de la ciudad que aunque se ha visto cada vez más acosada por el sector industrial y comercial, conserva los jardines de guijarros peinados con rastrillo, los sensuales perfiles de los tejados de los templos y las geishas contemporáneas tan buscadas por los turistas ávidos de tópicos.
Desde "Destinos Inolvidables" recomendamos las siguientes visitas:
Templo TojiAunque carece de la belleza musgosa de otros templos, el polvoriento Toji, impresiona por el peso de su historia: los cimientos religiosos de Kioto se tendieron aquí, y sus budas guardan la ciudad desde que Kukai fundó el templo en el 796.
La Pagoda de 5 pisos del templo Toji, la más alta de Japón.
Templo Sanjusangen-do
Este templo produce un efecto casi alucinante a los visitantes, quienes, una vez dentro del alargado pabellón principal, se encuentran cara a cara con hileras de imágenes casi idénticas de Kannon (diosa de la misericordia) reluciendo en la oscurdidad.
Los cuidadosos jardines de Sanjusangen-do
Templo Sanjusangen-do (exterior)
Interior del Templo Sanjusangen-do: replicas de la Diosa Kannon
Templos Hongan-ji de Nishi e Higashi
Con sus enormes altares llenos de flores, sus travesaños tallados y su brillantes extensiones de tatami pulido por millones de pies, los cavernosos templos Hongan-ji atestiguan el poder y la popularidad de la secta Jodo-Shinshu.
La disposición casi idéntica de ambos templos refleja su origen común.
Castillo de Nijo
Aunque no posee las grandiosas fortificaciones de otros castillos japoneses, Nijo, destaca por la poco habitual ornamentación profusa de sus interiores y por los denominados suelos de ruiseñor, diseñados para que al pisarlos despidieran un sonido semejante al piar de los pájaros, advirtiendo así la presencia de intrusos.
Distrito GionEl barrio de geishas más célebre de Kioto constituye para el japonés medio, el símbolo de lo mejor de la vida: vino, mujeres y karaoke.
La ciudad cuenta con 4 enclaves de geishas: Gion-Kobu, Pontocho, Miyagawa-cho y Kamishichi-ken. En cada distrito se ofrecen danzas públicas en primavera y otoño.
También podemos encontrar el Santuario Masaka, en el límite del barrio comercial de la ciudad. Este último dirige los ritos religiosos del festival más importante de Kioto, el Gion Matsuri.
Otros templos monumentos recomendados son la Pagoda Masaka y el Templo Kiyomizu.
Higashiyama La zona del distrito de las Higashiyama ha permanecido a lo largo de casi toda la historia de Kiotofuera de los límites oficales de la capital, razón por la que siempre fue más rústica y retraída. Es más, al permanecer separada del casco urbano por el río Kamo, pudo salvarse de varios incendios. Como resultado, Higashiyama se conserva como una de las áreas con mayor encanto de la ciudad.
En ella destacan: el Santuario Yasaka. el Parque Maruyama (el lugar más célebre para observar los cerezos en flor), la Pagoda Yasaka (de 5 plantas) y los Templos Kiyomizu, Chion-in y Shoren-in.

Santuario Yasaka
En el límite del barrio comercial de la ciudad, el santuario dirige los ritos religiosos del festival más importante de Kioto, el Gion Matsuri.
Calles adoquinadas
Las calles adoquinadas Sannenzaka (pendiente de los tres años) y Ninenzak (pendiente de los dos años) son de Patrimonio Histórico. Vaya con cuidado; la tradición dice que un tropezón aquí trae dos o tres años de mala suerte.
El Paseo del Filósofo
El Paseo, uno de los lugares preferidos de Kito, sigue un canal bordeado de cerezos que serpentea a lo largo de la base de las bonitas Higashiyama (montañas Orientales), ente el sur de Ginkaku-ji y Nyakuoji-jinja, y une las calles que conducen al recinto de Nanzen-ji. La ruta debe su nombre al profesor de filosofía de la Universdiad de Kioto que solía recorrerlo cada día para mantenerse en forma.
El camino está salpicado de cafeterías, tiendas de artesanía, resturantes y boutiques.
Destacan el Templo y el acueducto Nanzen-ji, el Templo Ninna-Ji, el Pabellón Dorado Kinkaku-ji y el Pabellón Plateado Ginkaku-ji.
Ginkaku-ji, el Pabellón Plateado
El fabuloso Pabellón de Kinkaku-ji, con su revestimiento de pan de oro brillando al sol
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